La importancia de los beneficios sociales

Los beneficios sociales son una forma de compensación distinta al salario, que perciben los trabajadores por la prestación de su servicio. No tienen carácter salarial, por lo que no inciden en los demás conceptos derivados de la relación de trabajo, pero sí en la satisfacción y motivación del colaborador y en consecuencia en un mayor rendimiento y productividad. Estos beneficios son complementarios al salario económico, se otorgan en forma de bienes y servicios. Pueden ser aplicados uniformemente a toda la organización. Identificar las necesidades de tus trabajadores te permitirá establecer beneficios atractivos que proporcionarán bienestar y reducirán el stress y temores propios del ritmo de vida y circunstancias actuales. Todo esto se traducirá en una mejor calidad de vida. La aplicación de los beneficios sociales permite a la empresa diferenciarse. La hace más atractiva para trabajar y querer permanecer en ella, al aumentar el sentido de pertenencia. Además, mejora el clima organizacional y fortalece el compromiso con los colaboradores y viceversa.  Lo que hace que la gente se sienta a gusto en su puesto de trabajo pues las ventajas ofrecidas lo impulsan hacia su desarrollo personal y profesional.

Dentro de este tipo de beneficios los más comunes y atrayentes son:

  • Servicio de guardería o educación inicial
  • De alimentación, ya sea a través de comedores, cupones, tarjetas electrónicas de alimentación
  • Seguros médicos, reintegros de gastos médicos, de farmacia y odontológicos
  • Provisión de útiles escolares y de juguetes
  • Planes de formación y/o especialización a través de becas o pagos de cursos de capacitación.
Grandes empresas, con el fin de captar y retener al mejor del talento humano, han innovado en la oferta de este tipo de beneficios sociales, incluyendo entre sus beneficios desde alimentación completa por día, hasta alojamiento en sus instalaciones.