¿Por qué algunos planes de incentivos no funcionan?

Ahora mismo, lo crea o no, es un buen momento para evaluar su plan de incentivos y rehacerlo si es necesario. La razón es simple. La economía está en crisis y muchas empresas enfrentan desafíos sin precedentes. Ahora más que nunca, es necesario atraer y mantener buenas personas y hacer que todos se concentren en los resultados comerciales. Un plan de incentivos eficaz lo ayuda a lograr ambos objetivos. El problema es que la mayoría de los planes de incentivos no hacen el trabajo que deberían. Algunos no son transparentes, lo que significa que los empleados cruzan los dedos para obtener una bonificación, pero no saben cómo generar una. Algunos no están vinculados al desempeño comercial, por lo que los propietarios terminan recompensando a los empleados sin ver mejores resultados financieros. Hemos evaluado cientos de planes de este tipo y hemos visto surgir los mismos errores una y otra vez. El primer error es ofrecer una bonificación por hacer negocios como de costumbre. Un plan de incentivos debería hacer exactamente lo que dice: dar a las personas un incentivo para hacer las cosas de manera diferente. Si los empleados no cambian la forma en que operan, comunicándose mejor, trabajando de manera más inteligente, generando nuevas ideas, es poco probable que vea un cambio en los resultados. Un plan de incentivos debería darles a las personas algo que alcanzar, y el pago debería valer la pena el esfuerzo adicional. El error número 2 es pagar por algo que no genera ganancias. Hemos visto empresas pagar bonificaciones en variables como mayor calidad, mayores ventas, mejor desempeño a tiempo, etc., incluso cuando estas no brindan mejores resultados financieros. Por lo tanto, base su plan de incentivos en algo que se vincule directamente con las finanzas, como la ganancia bruta o las horas facturables por empleado. Si el pago está vinculado a este número, no tendrá problemas para financiar el plan. Mejor aún, su equipo pronto comenzará a prestar atención al número clave. Aprenderán cómo lo afectan sus decisiones diarias. Error No. 3: pagar bonificaciones por desempeño individual. El desempeño individual es difícil de rastrear y recompensarlo puede ser contraproducente. Digamos que sus especialistas en marketing generan muchos clientes potenciales. Si esos clientes potenciales nunca se traducen en ventas, ¿por qué les paga una bonificación a sus principales especialistas en marketing? El éxito sostenido en los negocios depende de que todos trabajen hacia el mismo objetivo y luego compartan la misma recompensa. El error número 4, finalmente, es la falta de transparencia. Una vez que haya determinado la fórmula para el bono, cualquier miembro de la empresa debería poder decirle la métrica clave de rendimiento y los posibles pagos. Deberían poder decirle cómo le está yendo a la empresa ese mes con respecto a la meta. Un plan de incentivos saludable no solo significa mejores ganancias a corto plazo. Naturalmente, debería fomentar la transparencia y el compromiso de los empleados. De esa manera, su empresa se vuelve más valiosa para los posibles clientes, inversores y empleados por igual, algo así como una situación en la que todos ganan.