Salario emocional: retén a tu talento

No solo de pan vive el hombre, así reza uno de los pasajes bíblicos más populares. El sueldo es el principal interés de todo trabajador. La aceptación de puesto de trabajo y la permanencia en él dependerán en buena parte de la remuneración obtenida. El salario emocional son todas las compensaciones no económicas que se le otorgan a un empleado. El objetivo es mantener los niveles de motivación elevados al ayudarlo a conseguir el equilibrio entre su vida laboral y su vida personal. El concepto de salario emocional engloba a todas aquellas políticas y prácticas organizacionales que generan un impacto emocional y de pertenencia en el empleado. Además, permite nivelar la carga laboral y el espacio personal. Es un factor que motiva y entusiasma en el ambiente laboral y fuera de él, pues hace que el lugar de trabajo no sea un espacio al que no se quiere ir. De esta forma, con estos beneficios, se puede lograr una disminución en la rotación de personal. Esto último es un factor muy importante que garantiza que la formación y la experiencia interna se mantengan a favor de la empresa. Cada vez que un empleado renuncia y es sustituido por otro, inicia un proceso de adaptación y formación dentro de los parámetros internos del nuevo trabajo. Eso, muchas veces, también genera gastos de formación. Un buen ambiente además disminuye el ausentismo laboral, además de colaborar con la productividad en la oficina.

Cómo el salario emocional impacta a las organizaciones

El salario emocional cuida desde una perspectiva sistémica al empleado, contribuye a la motivación y a la autosatisfacción, lo que repercute en la productividad y en los resultados. Pueden incluirse beneficios adicionales en el paquete laboral como horarios flexibles, una política de días libres, asesorías en temas como nutrición y bienestar, reconocimientos mensuales o anuales. Cuando las organizaciones contemplan el salario emocional dentro de su política de beneficios, impacta positivamente en el compromiso del empleado con su trabajo. Adicionalmente, es importante que las empresas se aseguren de que los trabajadores conozcan cuáles son estos beneficios. Además, las posibilidades de crecimiento y desarrollo dentro de las compañías también forman parte del salario emocional. Para muchas personas son más alentadoras las posibilidades de crecimiento profesional a futuro y los desafíos en los procesos. Esto engloba, entre otros, desde los ascensos jerárquicos hasta la invitación a participar en proyectos clave. También puede incluir  incentivos a la innovación y los paquetes de capacitaciones como becas de estudio, posgrados, MBA, idiomas, etc. Si tenemos como base la motivación y el reconocimiento, la retención del talento será una consecuencia. Esto redundará en un marco laboral productivo y contribuirá a la obtención de resultados extraordinarios y equilibrados, lo que asegura una ventaja competitiva con el resto de las organizaciones.